TEA · Trastorno del Espectro Autista

Su forma de ver el mundo es diferente, y tú lo sabes desde hace tiempo

El colegio habla de «rabietas» y el entorno dice que «ya se le pasará». Tú ves otra cosa: una mente abrumada intentando protegerse. El autismo no es una enfermedad que curar, es un espectro que comprender, y comprenderlo empieza por descodificar su perfil sensorial, comunicativo y cognitivo.

Primera llamada sin compromiso.

¿Te suena?

Las señales, traducidas a tu día a día

Comunicación y relación

  • Conversa casi solo de sus temas de interés, sin notar si el otro desconecta
  • Contacto visual esquivo, o al contrario, demasiado fijo
  • Le cuestan las «reglas no escritas» del juego y la amistad
  • Habla de forma muy formal o repite frases de películas fuera de contexto

Rutinas e intereses

  • Angustia desproporcionada ante cambios mínimos de rutina
  • Intereses intensísimos con conocimiento enciclopédico
  • Rituales que deben cumplirse estrictamente
  • Aleteo, balanceo o alinear objetos en vez de jugar con ellos

Mundo sensorial

  • Ruidos cotidianos que le saturan: batidora, secador, patio
  • Rechazo a etiquetas, costuras o texturas de comida
  • Fascinación por luces y objetos que giran
  • Colapsos (meltdown) o desconexiones (shutdown) cuando todo es demasiado

Nota importante: el TEA es un espectro. No hay dos niños iguales: algunos perfiles hablan con un lenguaje impecable y necesitan apoyo en los dobles sentidos y la ansiedad social. Por eso aquí no se trabaja con recetas, se trabaja con el perfil único de cada menor.

Test orientativo · 2 minutos · Adaptado del DSM-5

Señales de sospecha de TEA

 

Responde pensando en la conducta habitual de tu hijo o hija. No guardamos tus respuestas: el resultado se calcula en tu propia pantalla.

Haz el test orientativo · Señales de sospecha de TEA
Comunicación e interacción social

1 · ¿Le cuesta mantener conversaciones de ida y vuelta, hablando casi solo de sus temas de interés?

2 · ¿Le cuesta interpretar el contacto visual, los gestos o el tono de voz de los demás?

3 · ¿Le cuestan las «reglas no escritas» de la amistad: turnos, compartir, juego simbólico con otros niños?

4 · ¿Se expresa de forma «robótica» o muy formal, o usa frases memorizadas fuera de contexto?

Patrones de comportamiento e intereses

5 · ¿Necesita rutinas idénticas y se desregula ante cambios mínimos (otro camino, un profesor sustituto)?

6 · ¿Tiene intereses extremadamente intensos y limitados sobre los que puede hablar durante horas?

7 · ¿Realiza movimientos repetitivos (aleteo, balanceo, puntillas) o alinea objetos en vez de jugar con ellos?

8 · ¿Reacciona de forma inusual a texturas, ruidos o luces que a los demás no parecen molestar?

Cuestionario de cribado familiar adaptado de los criterios del DSM-5. No es una herramienta diagnóstica ni sustituye la valoración profesional: el diagnóstico de TEA solo puede realizarlo un equipo clínico cualificado. Tus respuestas no se envían ni se almacenan.

La primera llamada es gratis, siempre.

Es la manera honesta de empezar: primero entender, después decidir.

Cómo funciona

Tres sencillos pasos

01 · Me cuentas vuestro caso

  • Llamada o WhatsApp sin compromiso: qué veis en casa, qué dice el colegio y qué necesitáis

02 · Descodificamos su perfil

  • Observación directa y valoración sensorial, comunicativa y cognitiva con instrumentos contrastados

03 · El mapa para su entorno

  • Informe con orientaciones concretas para casa y colegio, y acompañamiento si procede derivación clínica

Preguntas frecuentes

Lo que las familias preguntan sobre el TEA

¿Cuáles son las primeras señales de TEA en un niño?

Suelen aparecer en los primeros años: dificultad para la conversación de ida y vuelta, angustia desproporcionada ante cambios de rutina, intereses muy intensos y limitados, y reacciones inusuales a ruidos, luces o texturas. La familia suele notar la diferencia antes de que nadie le ponga nombre.

 

 

¿Qué diferencia hay entre una rabieta y un colapso (meltdown)?

La rabieta busca conseguir algo y cede cuando se consigue. El colapso es una pérdida real de control por saturación sensorial o cognitiva: el niño no manipula, se protege. Distinguirlos cambia la respuesta del adulto, de castigar a acompañar y reducir estímulos.

 

¿Qué incluye la valoración de TEA en el centro?

Entrevista familiar, observación directa, valoración del perfil sensorial, comunicativo y cognitivo con instrumentos contrastados, y un informe con orientaciones concretas para casa y para el colegio. Si procede derivación a diagnóstico clínico, se acompaña ese proceso.

¿Poner nombre a lo que le pasa no es etiquetar a mi hijo?

La etiqueta que daña es la informal: «raro», «maleducado», «vago». Comprender su perfil hace lo contrario: explica su conducta, desactiva los juicios y permite que colegio y familia adapten el entorno. El autismo no es una enfermedad que curar, es un espectro que comprender.

Dejar de juzgarle empieza por comprenderle

 

Cuéntame qué estáis viviendo y decidimos juntos el siguiente paso.

La primera llamada es gratis, siempre.